4. Mediación y Cultura de Paz.

El conflicto ha sido y es un reto que se plantea desde toda la historia de la humanidad. Se ha respondido a esta evidencia de modos muy diversos, desde el enfrentamiento y la guerra, hasta la no-violencia y la paz. No en vano se habla de cultura de paz a un modo de tejer las relaciones que permita transformarlas de tal modo que sea posible crear espacios y tiempos armónicos entre personas que pensamos de modos diversos.


De entre las distintas maneras que tenemos de hacernos las paces, son diversos los paradigmas que se proponen para gestionar conflictos: resolutivo, narrativo y transformativo. Bajo éste último entendemos que tenemos la capacidad de transformar las relaciones intrapersonales, interpersonales y con el entorno, desde lo más micro hasta lo más global. Esta dinámica transformativa permite renovar las implicaciones e interacciones partiendo de la herramienta del diálogo. Por todo ello la cultura de la mediación que se está difundiendo contribuye a recuperar la capacidad comunicativa para gestionar de modo positivo los enfrentamientos.
Así es como los estudios de paz actualmente proponen estudiar la complejidad de las relaciones humanas, y los modos plurales de comunicación que permiten interactuar entre unos y otros, ya sea a nivel personal, familiar, laboral, formativo, o bien como miembros de una misma ciudadanía.


¿Qué condiciones de posibilidad deben darse para gestionar pacíficamente los conflictos en sociedades plurales? ¿Cuáles son las principales corrientes para manejar los conflictos vigentes en la actualidad? ¿Cuál es su contribución a la construcción de la paz? ¿Qué responsabilidad tiene la educación en la implementación de una gestión pacífica y dialogada de los conflictos? ¿Cuáles son esos agentes educativos implicados en ello? ¿En qué competencias debe formarse una ciudadanía implicada en pro de una cultura de paz?